Libros 2099b

portada

Después de este largo periodo desaparecido con mi mochila, al llegar me he encontrado un montón de libros de 2099b en mi casa. Un recopilación de relatos de ciencia ficción en los que se incluye el mío “La Esperanza”.

Podréis adquirir una copia en ediciones irreverentes.

contraportada

 

 

 

 

2099b

2099b

Ya está a la venta el libro 2099b donde 30 autores hispanos, entre los que se encuentra un servidor, publican un relato de ciencia ficción. La editorial Ediciones Irreverentes se ha encargado de su recopilación.

Mi relato se titula “La esperanza”, un cuentito sobre niños y vampiros.

 

 

Audiorelatos

Hace unos años, uno de mis cuentos, Maniquíes, me dio varias alegrías. Entre ellas fue finalista del concurso de la editorial Círculo Rojo con el correspondiente premio de ser publicado en un recopilatorio de cuentos de terror. Y para rematar, el cuento llegó a manos del equipo de “Terror y nada mas” e hicieron un magnífico audiorelato. Escuchar mi cuento en boca de terceras personas, ambientado con música y efectos ha sido una gran experiencia que se repitió con dos cuentos más: Mi Almohada y Mi nuevo aspecto.

Los audiorelatos los puedes escuchar aquí y aquí.

Cuento – Mi nuevo aspecto

Este “cuentito” fue finalista y, por consiguiente, publicado por la editorial Circulo Rojo en el 2010. En PDF (Mi nuevo aspecto) y su primer párrafo:

Todo empezó cuando perdí el dedo índice en aquel estúpido accidente. El dedo que más utilizo. Con el que seguía las palabras mientras leía, con el que limpiaba el borde de la cerveza, con el que hacía cosquillas a Laura. Ahora ya no hago cosquillas a Laura, sino a Victoria. Ella no me gusta, pero no me queda más remedio que aceptarla, como el güisqui que ahora bebo y como el oficio de madero que nunca quise. […]
 
 
 

Cuento – Las reglas de los amantes

Este “cuentito” fue publicado en un libro hace unos años por la Editorial Latin Heritage Fundation, Los Angeles (USA). Dejo el primer párrafo y su enlace para descargarlo en PDF (Las reglas de los amantes).

Encontré a dos de mis amantes reunidas en aquel café de moda. Que si hielo, que si nata, que si pongo tu nombre con trocitos de chocolate… Tardabas más en pedir un café que en beberlo. Gracias a eso, la gente empezó a acumularse hasta crear un gran muro humano entre ellas y yo. Para sorpresa mía llegó mi tercera amante junto a la cuarta. No daba crédito a lo que veía. Era una confabulación contra mí, contra mi persona, contra mi ego. Estaba claro que estaban tramando algo, pero ¿el qué? Me había portado bien con ellas, a ninguna le había mentido, era un hombre bueno que no merecía este final. Cada una tenía su día de la semana, ¿qué querían de mí?

Se me complicaba la vida después de mucho tiempo de tranquilidad y sosiego. […]